Aficionados de Zaragoza que salen a recibir a los participantes del "Rallye" Madrid-Zaragoza-Barcelona en 1923. (Foto: Historia del automóvil en Zaragoza, de Pablo Valdés).
Por José Antonio ADELL y Celedonio GARCÍA
En la primera década de este siglo la "Sociedad Velocipédica Zaragozana" organizaba durante las Fiestas del Pilar de Zaragoza un programa de carreras, entre otras la denominada "Match de motocicletas", consistente en dar 8 vueltas, con premios de 50 y 25 pesetas.
El deporte de la motocicleta, también denominado "motorismo", tuvo unos inicios semejantes a los demás deportes. Las primeras motocicletas aparecen en los primeros años de este siglo; rápidamente surgieron las competiciones (en 1905 encontramos el primer artículo sobre el motociclo y al año siguiente se incluye en las carreras del Pilar). En los primeros años estuvo ligado a las sociedades velocipédicas y ciclistas. Éstas fueron las que organizaban el denominado "match de motocicletas"; además, los motoristas de estos clubes acompañaban a los ciclistas en sus numerosas excursiones. En 1908 ya se disputaron carreras de motocicletas en ruta entre Zaragoza y La Almunia de Doña Godina, recorrido que sería habitual en las competiciones ciclistas.
También, como en los demás deportes, surgieron los retos, como el que recogía El Noticiero el 4 de noviembre de 1915. José María Javierre rogaba la inserción en el citado diario de la siguiente nota:
"Enterado por el periódico España Esportiva del reto que contra mí lanzan los señores José María Orebigt y Narciso Hidalgo, he de manifestarles que por mi parte queda aceptado el reto en motocicleta, de Zaragoza a Jaca y en las condiciones que dichos señores han expuesto en el citado periódico".
Intentos de federación
Gira campestre del Moto-Club de Aragón en el acampo de Costa
(Zaragoza, marzo de 1927)
***
En 1916 a se había constituido el "Moto Club Aragonés", aunque pasaría por diversas fases de inactividad. En 1920, esta entidad motorista, la única existente en Aragón, se encargó de organizar los actos y festivales para una Asamblea motorista que se pretendía celebrar en Zaragoza los días 4 y 5 de junio, con el fin de cohesionar al gran número de aficionados al pequeño motor. En Aragón había bastantes aficionados dispersos, pero el "Moto-Club Aragonés" no había conseguido reunir a la mayoría de los entusiastas de este deporte.
El objetivo era la federación de todas las sociedades motoristas de España en la "Unión Española Motociclista", según una idea lanzada por el "Real Moto-Club de Cataluña". A la asamblea de Zaragoza habían anunciado su visita algunos distinguidos aficionados de Madrid, Barcelona, Valencia y Bilbao, en representación de sus respectivos clubes.
La junta directiva del "Moto-Club Aragonés" nombró una comisión para que se encargara de la organización de la Asamblea, formada por José María Orobitg, Jesús Bescós Jiménez, Tomás Viñado, Luis Baselga Yarza, conjuntamente con el presidente y secretario, Ribera y Narciso Hidalgo.
Varios días antes de la celebración de la proyectada Asamblea, y dentro de los actos de las Fiestas de Primavera de la capital aragonesa, el "Moto-Club" organizó una carrera de motos con "side-car", que despertó gran entusiasmo entre los aficionados a este deporte.
Para que el público pudiera presenciar todos los momentos de la lucha, se hizo un circuito cerrado al que tendrían que dar cuatro vueltas: saliendo de la Puerta del Carmen, por el paseo de María Agustín, carretera de Madrid, monte de Valdespartera y carretera de Valencia, hasta el punto de salida. En la carrera tomaron parte varios distinguidos "sportmen" de Huesca.
Numeroso público se situó en los puntos más estratégicos para presenciar la prueba. Corredores inscritos fueron seis, y quedaron vencedores los siguientes:
-
Badimón, sobre moto "Indian", realizando el recorrido en 1 h. 6 m. 30 ss.
-
Casains, sobre moto "Harley".
-
López de Gesa, sobre "Indian".
La organización no cuidó todos los detalles; las crónicas criticaban a los organizadores de la prueba porque el recorrido estaba muy polvoriento y a la salida de Valdespartera había un bache que parecía una laguna. Según un aficionado, una carrera de motos merecía más atención y había que cuidar más este "sport" para que la actual reacción no pasase fugazmente, como todas las tentativas anteriores.
La asamblea debió aplazarse hasta primeros de febrero 1923, fecha en la que se constituyó en Zaragoza la "Federación Motociclista Española". En su lugar, a mediados de junio de 1920 se celebró una carrera de auto-camiones entre Barcelona y Madrid. Goal Kich, al dar esta información en El Noticiero (21 de abril de 1920), aprovechaba para hacer un llamamiento a los motociclistas. "Señores motoristas y pedalistas: Hay que promover la afición, que en Zaragoza está muerta en esta clase de sport. Hay que hacer algo para que resurjan los tiempos de antaño, mucho mejores que estos".
En Teruel las carreras de motocicletas, que se disputaban entre la capital y Segorbe, atraían numerosos aficionados.
Al margen de las carreras, la actividad motorista se limitaba a excursiones, a veces acompañando a los ciclistas, como hacían habitualmente los motoristas del "Real Ciclis Club" en las excursiones de Zaragoza a Huesca.
Carrera de motos Huesca-Zaragoza
Francisco Ezpeleta, poco tiempo después de comenzada la prueba, en el kilómetro 8, sufrió una caída, produciéndose contusiones en las manos, en la rodilla y en el pie izquierdo, seccionándose el tendón de Aquiles.
Luis Arana, el campeón madrileño, tuvo una avería en la moto y salió despedido, provocándose una herida en el muslo.
Había gran expectación porque participaban todos los corredores de primera categoría. También demostraron mucho interés las casas fabricantes de motos y coches, ya que de esta prueba saldría el coche pequeño y la moto que se impondría en el mercado español, desorientado hasta la época en lo que a coche pequeño se refería.
Publicado en “Cuadernos Altoaragoneses” del Diario del Altoaragón, Domingo, 24 de mayo de 1998.




















