"NO ME SIGAS QUE YO TAMBIÉN ME HE PERDIDO"
Grito de guerra de los Niños de Lourdes
Los Niños de Lourdes son
Dorsal 01: Oscar Rubio "Pormiswebs"
Dorsal 17: Raúl Manero "Gañan"
Dorsal 28: Jose Julio y Jesus Angel Romero
Dorsal 29: Andrés Herranz "Andher"
Dorsal 30: Luis Barato
Dorsal 33: Santiago Núñez
Dorsal 34: Jose Luis Ocaña
También hubo una pareja de León que no recordamos el nombre
En tu peregrinar por las 5000 curvas habrá quien te contará la mítica hazaña de los "Niños de Lourdes". Te hablarán de cinta americana, de caracoles franceses, de como dar 20 vueltas a la misma rotonda o como perderse nada más pasar Huesca. Presta atención a lo que te cuenten, pues es verdad, los Niños de Lourdes existieron.
Todo ocurrió en el transcurso de la II Ruta de los Penitentes celebrada el 29 de abril de 2007. Tras una mañana soleada, en el almuerzo de Parzán se empezó a encapotar el cielo y las noticias que llegaban desde el puesto avanzado del control 4 eran fatales: En Francia estaba cayendo la monumental y Tourmalet y Aubisque estaban cerrados por nieve.
Sin otra solución para evitar el Tourmalet, se tomó la decisión de montar 4 grupos guiados por motos de la organización para desviar la Ruta por la inmunda carretera D-26: Una interminable maraña de caminos asfaltados sin ninguna señalización orientativa.
Los grupos fueron pasando, pero en la D-26 había una valla cortando la carretera que fue retirada constantemente por participantes y organizadores "Que puñetas hace esta valla, si hace 2 dias no estaba". Tras pasar los 3 primeros grupos se llamó por teléfono al grupo 4 comandado por Oskar y Raúl, advirtiendoles de que no tomasen la D-26 y guiasen a su grupo a una carretera que discurria en paralelo un poco más al norte.
El grupo 4 se encontraba en la cima del Col d'Aspin, donde habian advertido que la rueda trasera de la Z-750 del participante andher estaba literalmente en los hierros. La rueda no podía continuar en ese estado y el Col d'Aspin era el "punto de no retorno" de la ruta, es decir, donde da igual seguir hacia adelante que dar la vuelta.
Nadie sabe de donde apareció un rollo de cinta americana, con el que se le dieron varias vueltas a la cubierta trasera de la Z-750. Bueno, sí lo sabemos pues la llevaba nuestro querido Luis Barato, dorsal 30, que siempre lleva de todo. Bajo una intensa lluvia, en la bajada del col d'Aspin la cinta americana se soldó al neumático, preparándole para la dura travesía que le esperaba.
Los pre-Niños de Lourdes continuaron la marcha y obviaron el desvío de la D-26 tal como habia aconsejado la dirección de ruta, buscando la famosa carretera paralela: Nunca la encontraron. En eso momentos Raúl, de la organización y a bordo de su Triumph sufrió una leve caida a consecuencia de la intensa lluvia, que no tuvo mayor consecuencia que un dedo del pie roto y una abolladura en la rueda delantera que no permitía ir nada, pero nada, deprisa. Algunos caracoles franceses quedaron pegados al faro de la Triumph y continuaron el viaje hasta Zaragoza.
Nadie sabe, ni siquiera ellos, como llegaron pero de pronto aparecieron en Lourdes, desviados ya muchos kilómetros de la ruta original e incapaces de encontrar un camino que les llevase a Argelès Gazost, punto de inicio del ascenso del col de Soulor. Por todo ello, tomaron la determinación de seguir cualquier camino que pudiese llevarles a España.
Llegada una rotonda, Raúl, con su chaleco de organización iba en cabeza y se puso a dar vueltas en la rotonda, con todo el grupo de Niños de Lourdes siguiendole. Cuando le preguntaron por que no se decidía por ningún camino, Raúl respondió "A mi que me cuentas, si yo me he perdido al pasar Huesca". El resto de rotondas las hicieron a "pito-pito" hasta que por arte de magia llegaron a las afueras de Pau, donde encontraron el maravilloso cartel de dirección que rezaba "Espagne", ya desviados cientos de kilómetros del itinerario original.
Rueda Reparada con cinta americana al finalizar la ruta.
Continuaron bajo la siempre insistente lluvia, llegando a Zaragoza casi a la 1 de la mañana, 5 horas después del último grupo, cansados, mojados y con leves síntomas de hipotermia. Los 100 participantes que aún se congregaban en la llegada salieron corriendo a la calle a vitorear y abrazar a los Niños de Lourdes, entre tracas traídas de Valencia y jolgorio general. Depués se rindió un cálido homenaje a los caracoles franceses que habían viajado a bordo de la Triumph y se mostró un claro asombro por el estado de la rueda reparada con cinta americana.
Los Niños de Lourdes pidieron una cena "lo que sea, pero que se coma y esté caliente", preguntando entre tanto donde había que apuntarse para el año siguiente.
La velada siguió con bromas como ¿nos vamos a francia a coger caracoles?
Los Caracoles Franceses que quisieron ser "Niños de Lourdes"



Los niños de Lourdes














