Antecedentes
Para buscar los orígenes del Club hay que remontarse a 4 fechas clave: 1923, 1947, 1999 y 2002. Sin ninguna de estas fechas hubiese sido posible que hoy en dia pudiera existir el Club Motor Monrepós como lo conocemos.
Ricardo y José Berna, años 1920 - 30
Por un lado hay que viajar hasta los felices años veinte, cuando los primeros pioneros de la moto comenzaron a organizarse.
En Aragón el Moto Club de Aragón (desgraciadamente desaparecido) comenzó por aquellos años a participar en diversas competiciones de regularidad en moto, en los que a modo turístico, se primaba el mantenimiento de una velocidad media. También el Moto Club de Aragón, junto al Moto Club de Cataluña, constituyeron en 1923 la Real Federación Motociclista Española.
Se participó en los famosos Rallyes de Terramar y en los premios de Turismo organizados por el Moto Club de Cataluña. En 1931 en Moto Club de Aragón colaboró en la organización del III Gran Premio de Turismo, del que uno de sus pilotos, Ricardo Berna Giménez resultó vencedor sobre un recorrido de 1400 km.
En marzo de 1932 se participó en la XVII Prueba de regularidad por equipos organizada por el Motoclub de Cataluña, consiguiendo el equipo Blanco-Azul del Moto Club de Aragón la medalla de bronce. El Mundo Deportivo lo recogía en sus páginas:
"El tercer puesto logrado por los aragoneses, fuera de su tierra, es excelente teniendo en cuenta que para participar en la carrera realizaron el sábado por carretera el trayecto Zaragoza - Barcelona, que al llegar uno de los componentes del equipo pasó a cubrir el circuito y que el domingo a las 7 de la tarde, tras finalizar la carrera, salían otra vez a la carretera hacia Zaragoza. No se puede pedir más en dos días. Ricardo Berna (H. Davidson), Jose Mª Navascués (Cotton), Manuel Ruiz (Ariel) y Clemente Díaz (Fiat) forman un equipo magnífico"
En los años siguientes Ricardo Berna participó en muchas otras carreras, obteniendo muy buenos resultados, siendo uno de los primeros grandes pilotos aragoneses. Ricardo también realizó un viaje a la Fabrica de BMW en Eisenach, en 1936 y otro a Oslo (Noruega). en aquella época no eran habituales los viajes por europa en moto.
Ricardo Berna tenia un hermano pequeño, José (nuestro presidente de honor), que a la temprana edad de 12 años (1931) cogió "prestada" la moto de su hermano mayor para irse a dar una vuelta por Zaragoza con un amigo "No se que hubiese pasado si nos hubiesemos caido" confiesa José Berna.
La semilla estaba sembrada y la Harley de Ricardo pronto se convirtió en una flamante BMW R63 Sport que su hermano José había comprado de segunda mano. A la postre, esta moto con matricula M-31432 permanece aún en la familia, siendo la primera motocicleta BMW que se matriculó en españa.
Por su parte José asumió fuertemente la pasión de su hermano mayor, convirtiendose en un extraordinario motorista. Por sus manos pasaron una Harley Davidson, una Brough Superior 1100SS (El Rolls Royce de las motos, le llamaban), una Gilera VLE500, una BSA, una Puch 350GS, la Bmw r63 de su hermano, una BMW R100, BMW R80G/S y finalmente una BMW K100RS con la que dijo adiós a las dos ruedas pasados los 80 años, por una caida. "Me di cuenta de que ya no tenia ni la habilidad ni los reflejos para montar en moto .Esa caida fue de novato asi que despues de 70 años en moto decidí colgar las botas" .
Es muy notable el caso de Dña. Catalina Berna (1908-2004), hermana de los anteriores que constituyó un claro ejemplo de integración de la mujer en el mundo motero, siendo una de las primeras mujeres de España en ponerse el típico "mono" para ir en moto, cosa muy mal vista en la época habida cuenta de que el mono completo lleva pantalones, algo inmoral en una mujer en los años 20 y 30. También se animó en hacer sus primeros kilómetros como conductora a bordo de la Harley de su hermano, haciendo además miles de kilómetros como paquete. es muy habitual verla en las fotos de la época.
Aun quedaba un tercer hermano, mas pequeño, llamado Tomás. Éste como no podía ser de otro modo se vió contagiado por la fiebre de sus hermanos mayores y es en la actualidad uno de los más reputados coleccionistas y restauradores de motos clásicas, y padre de los pilotos Tomás y Fernando Berna, que tantas alegrías han dado al motociclismo aragonés en las disciplinas de tierra.
Continuación de la saga, fiebre familiar. El Moto Club Monrepós
José participó durante la contienda civil en moto, hizo su viaje de novios en moto y toda su vida la pasó encima de la moto. Como confiesa María Gil, su mujer "Estaba tan enfermo con las motos que aun teniendo coche y nevando me hacia ir en moto. Nadie sabe el frio que me ha hecho pasar, pero bueno, colocaba muy bien el equipaje para que yo fuese cómoda".
En 1947 se abrió la Carretera Comarcal 136 (C-136) a través del Puerto de Monrepós convirtiendo a este paso de Montaña en uno de los preferidos para José y sus amigos. Las 300 curvas entre Arguís y Jabarrella pronto fueron exaltadas al olimpo motero por su increible belleza y trazado sin igual para ir en Moto. Tanto es así que José y sus amigos acabaron por denominarse "Los Chicos del Monrepós" o "Moto Club del Monrepós". Por primera vez el nombre "monrepós" se unia a la moto. Una unión indisoluble hasta la fecha.
Por supuesto José inculcó su pasión a sus hijos Josepe, Angel y Carlos. Destacar a Angel Berna Gil, que en la decada de los 60 viajaba una vez a la semana a Madrid a lomos de su Montesa Impala y con un compañero de trabajo de paquete "En invierno se nos congelaba hasta la barba, si cortaban la carretera por nieve dormíamos en la cuneta".
Por su parte Josepe, sin olvidar la moto, fué en la década de los 60 un reputado piloto de Karts, llegando a alzarse con el disputadísimo Campeonato de Aragón, sobre un kart de la marca "Berna", obviamente fabricado en casa.
Pasados los años llegó la siguente generación Berna, los nietos Jose Julián, Miguel, Jose Luis y Javier a los que José, pacientemente, enseño a montar en moto. "Poneros siempre el casco, que en mis tiempos no era obligatorio y mucha gente se mataba".
José contaba a su nieto Javier historias de como se iba en moto antiguamente. Los rallyes de regularidad, las historias del Moto Club de Aragón, los pinchazos con los clavos de las herraduras de las caballerías.... Todo un espíritu que parecía perdido y que fué calando en lo mas hondo de Javier.
"Lo más grave es que se ha perdido la calle, un club debe estar en la calle, en la carretera disfrutando del placer de conducir una moto, no en los despachos manejando cifras"
"Javier, nadie hace cosas para la gente que solo quiere ir en moto y olvidarse de lo accesorio".
"Algún alguien tendrá que recuperar ese espíritu que tanto trabajo nos costó hacer aflorar, los motoristas eramos bichos raros, renegados de la sociedad a los que la gente no entendía"
"Cuando tu abuela y yo eramos novios los chicos de su pueblo me llamaban despectivamente "el gafas de la moto", figurate"
Todo este proceso y estas enseñanzas hicieron tener muy claro a Javier lo que quería, algún dia fundaría un club de motos como los de antaño. Se lo debía a su abuelo y a sus tíos, era una cuestion de justicia y reconocimiento a sus mayores.
La semilla estaba plantada. Corria el final de la década de los 80. ¿Encontraría algún dia Javier a gente tan enferma como él?
1999: Carmelo, Hector y el Pub Indalo
Sin aparente relación, en 1999 se abrió en Zaragoza el Pub Indalo regentado por Carmelo Tejera y Silvia Bazán. Este pub se orientó como centro de reunión de los motoristas de la ciudad, siendo tal vez, junto con el desaparecido "Triciclo" el único bar con orientación exclusivamente motera que ha existido en la ciudad del ebro.
En sus instalaciones se juntaba lo mas florido del motociclismo aragonés: Pilotos, aficionados, clubes.... Era habitual ver a Clubes como "Las Brujas" o "Indomables" refrescando el gaznate cualquier día de la semana. Los fines de semana aquello parecía una concentración, pues raro era el viernes que había menos de 30 motos aparcadas en la puerta. A veces lo difícil era "aparcar" el casco y la chaqueta.
El Pub en cuestión se convirtió en lugar de visita indispensable para cualquier motero que visitase Zaragoza. La buena música, la decoración motera, las carreras, las porras del podio de 500cc, las salidas dominicales. Todo en el Pub Indalo invitaba a la moto, todo.
En el Pub Indalo concurría tambien otro famoso elemento, Hector Sanz, que acabada de comprarse una CBF 600 tras su paso por una modesta TU250 y alguna una pedorreta anterior. Hector era otro apasionado de las motos con notable afición por hacer kilometradas. "A mi me gusta ir en moto, lo demás me sobra".
Como no es de extrañar, Hector pronto trabó amistad con Carmelo y junto con un nutrido grupo, realizaban salidas todos los domingos que rara vez eran de menos de 400 km. Tras varios años en estos términos y tras un creciente interés en las rodadas de circuito, Carmelo y Hector junto con otros amigos fundan el "Racing Team Follow Me (si puedes)" Toda una declaración de intenciones.
2002: Buseros Locos
Ampliar: Breve historia de Buseros Locos
En aquel año coincidieron en las filas de la extinta empresa Autocares Cortés, Miguel Ibáñez, Javier Berna y Emilio Andrés.
Los tres eran unos enfermos de las motos con una visión muy similar del mundo motorista. Eran habituales los debates sobre la historia del motociclismo. Los tres se quedaban pasmandos y pensativos con las historias de José y Ricardo Berna "Eso si que era afición" "Que valor" eran las frases más comunes.
Que en ese momento coincidiesen los tres fue cosa del destino: Miguel se había pegado toda la década de los 90 haciendo kilómetros sin parar, buscando ese compañero de fatigas que se resistía a aparecer. En similares términos estaba Javi, que montaba en moto desde los 6 años y que habia pasado el último lustro de los 90 haciendo kilómetros sin parar en viajes-odisea a bordo de pedorretas de 50 y 80 cc, pasando al final al 4T, sin nadie con quien compartir el sufrimiento. Por último estaba Emilio, que se resistia a jubilar su Cagiva Freccia 125 por no tener a nadie con quien compartir la ilusión de hacer kilómetros sin descanso. Veterano de la moto de campo, Emilio llevaba unos años "parado" por esa extraña sensación.
Partiendo de las experiencias de los tres, utilizando las viejas historias de José Berna como guión, fundan "Buseros Locos". Este Club nació con la única meta de reunir amigos para salir en moto, sin más pretensiones que la recuperación de ese viejo espíritu. En poco tiempo Buseros Locos creció con la unión de Noelia, Raúl, vanessa, teo, Francisco, Raúl Mecánico, Helen, Gerardo... Alcanzando al final un nutrido grupo de enfermos mentales.
2004 - 2006: La unión de facto: Clubes separados, fines comunes
En esta etapa es cuando puede considerarse que el Club Motor Monrepós nace "de facto", tal fue la union y los coordinadores que existieron, que hoy conforman la Junta Directiva del Club. Estos dos años fueron un sensacional periodo de adaptación para la posterior fusión entre ambos clubes.
Buseros Locos tenia su sede social en el Pub Cenador Géminis de San Juan de Mozarrifar, pero como muchos otros clubes, tambien tenían querencia por el Pub Indalo. Poco a poco despues de muchas noches con conversaciones sobre motos, los socios de ambos clubes se dan cuenta de que hay algo mas que amistad, algo más que ser aficionados a las motos: Todos tienen una visión muy parecida sobre el mundo de la moto.
Sin saberlo, todos estaban buscando hacer reverdecer ese viejo espíritu de compromiso, lucha, afición, fuerza de voluntad y compañerismo del que 80 años antes Ricardo y José Berna junto a sus compañeros de fatigas habían sido claros exponentes.
Durante este periodo las salidas separadas de ambos clubes quedaron paralizadas, haciendose todas las semanas salidas conjuntas. A excepción de alguna rodada en circuito por parte del Racing Team Follow Me, la actividad de cada club quedó disuelta en una sola.
En verano de 2005 apareció el proyecto "Ruta de los Penitentes", fruto de una noche de demasiado alcohol entre Miguel, Carmelo y Javi. La "Ruta de los Penitentes" venía a ser la culminación de una forma de pensar y entender la moto, una actividad inédita en su formato, pero en cierto modo heredera en su espíritu de superación de aquellos viejos rallyes.
Durante todo el año los dos clubes trabajaron codo a codo en la preparación de la I Ruta de los Penitentes, que iba a celebrarse el día 2 de septiembre de 2006. Se eligio un nombre para actuar en conjunto, daba igual, penitentes era el fruto del trabajo de todos así que se resolvió actuar bajo el nombre "Club Motor Monrepós" En la escasa tirada promocional podía leerse "Organizan Racing Team Follow Me y Buseros Locos bajo la nueva denominación Club Motor Monrepós" . A pesar de todo en la corta tirada de camisetas promocionales todavía se podian leer los nombres por separado.
Tras el éxito del trabajo conjunto en la I Ruta, a pesar de la escasa participación, el día 6 de septiembre de 2006 se reunen de un lado Miguel, Javier y Noelia de Buseros Locos y por otro Carmelo y Silvia del Racing Team Follow Me, firmando el acta fundacional que integraba a ambos clubes bajo una sola denominación. 59 años después de la primera vez que se utilizó el nombre, habia nacido de forma oficial el Club Motor Monrepós.
En la parte estatutaria, la figura de Dña. Catalina Berna y y el ejemplo de integración de la mujer que habia significado 80 años antes fue el aliciente para que se tomase la decisión de incluir a las mujeres como socias de pleno derecho y como cargos directivos. De hecho, Noelia Alcalá, secretaria del Club, fue por lo que sabemos la primera mujer en ostentar un cargo directivo en un club de Zaragoza. El camino abierto por Catalina 8 decadas antes y ahora por Noelia fue secundado rápidamente por otros clubes como Esparberos Batalladores o Cimmerios que incluyeron también a mujeres en sus juntas directivas.
El premio, o quizá la culminación de ese sueño de recuperar la esencia del motociclismo en sus primeros años vino con un párrafo en el artículo que nos dedicó Motos.Net con motivo de la IV Ruta de los Penitentes, que decía lo siguiente.
"La Ruta de los Penitentes es una buena oportunidad de acercar las motos a sus conductores, básicamente porque no siempre se tiene la oportunidad de vivir una jornada de entre 10 y 14 horas encima de la motocicleta. Valores como la solidaridad, la camaradería y la fuerza de voluntad afloran de nuevo y recuerdan a los moteros que el ir en moto es mucho más que el mero placer de conducir"
El sueño se ha cumplido, gracias a vosotros
2006-2008 Crecimiento
Una vez pasada la primera ruta se comenzó el trabajo para la siguiente. Todo hacía ver que el proyecto había calado y que al siguiente año habría bastante participación, por lo que se resolvió contar con más personal para control y señalización. Para ello se contó con algunos parroquianos del Pub Indalo recien llegados al mundo de la moto, pero con aparente ilusión por hacer cosas y colaborar con el proyecto.
Por otro lado a lo largo de 2006 y el primer semestre de 2007 continuó la actividad normal de salidas domingueras, viajes y demás, transcurriendo con muchísimo éxito la II Ruta de los Penitentes.
Pasada la segunda ruta, se comenzó a preparar la III. A la gente que había colaborado con el proyecto se le integró en el club en calidad de Socios Beneficiarios. Se llegó a casi 40 socios, el máximo hasta hoy en día.
No obstante a lo largo de la preparación de la III Ruta surgieron tesiones entre los socios fundadores y algunos de los nuevos integrantes. La directiva vió amenazada la supervivencia del club y del proyecto, entendiendo que había claras intenciones de apoderarse del proyecto y del club. Por otro lado, varios motoclubes avisaron a los socios fundadores de que algunos de los nuevos integrantes estaban poniendo en evidencia al club en actos públicos.
En cualquier caso, al poco tiempo se habia mostrado una total diferencia de enfoque entre los dos sectores a la hora de entender la moto, de tal modo que a la hora de programar las salidas oficiales del club los nuevos integrantes rehusaban asistir por considerarlas excesivamente largas, programando salidas paralelas, por lo que con todo ello se resolvío separar los caminos. El Club Motor Monrepós siguió con los mismos socios que tuviera en 2007.
Se vuelve a comenzar los preparativos de la IV Ruta, con un enorme éxito de participación. Penitentes crecía y cada vez la organización precisaba de más formación y especialización en las funciones que debían desarrollar.
En 2009 se inicia en proyecto "Penitentes Veteranos - Puertos Míticos", y vuelve a crecer el número de socios. Se resuelve en asamblea acotar las condiciones de acceso al club para evitar problemas futuros, por lo que a partir de este punto se mira con lupa a cualquier aspirante.
Poco después de la finalización de puertos míticos se comienzan las obras del nuevo local social, que sería inaugurado a finales de noviembre.
Llegado el invierno de 2009 surge el relevo de la Invernal de Arguis y poco después la V Ruta de los Penitentes, que con un mayor grado de especialización se convierte en la mejor organizada, segun los propios participantes, hasta la fecha.



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