Hablar de D. José Berna es hablar de pasión por la moto en estado puro. Desde que a finales de los años 20 cogiese sin permiso la moto de su hermano para ir a dar una vuelta con un amigo, las motos y D. José han formado un dúo inseparable.
A sus 91 años conserva aún vigente su carnet de moto, pero vive con las botas colgadas desde hace algunos años, pues un accidente "de novato" le hizo pensar que tal vez era el momento adecuado para aparcar la moto. No obstante, el saldo de su vida consiste en más de 70 años sobre dos ruedas.
A su edad, algunas lagunas en la memoria le impiden recordar algunas de las monturas que han pasado por sus manos, aunque recuerda vivamente las motos que marcaron su existencia.
Comenzó D.José a lomos de una Harley Davidson 350, con matricula Z-1121, que pronto fue sustituida por una BMW R-63, moto que aun conserva su hermano pequeño, D. Tomás.
Llegados los años de la guerra, D. José contaba con una Gilera VLE 500 que recuerda con emoción "es una de las mejores motos que he tenido". Con esta moto participó como enlace entre otras, en las batallas de Guadalajara y del Ebro. Finalizada la contienda dispuso durante un par de años de una flamante BSA de fabricación inglesa.
Después adquirió "estropeada, para arreglarla yo" -recuerda- una impresionante Brough Superior SS100 con sidecar, en lo que era una de las motos más veloces de su época. 60 años después su mujer, Dña. María, todavia no le ha perdonado que vendiese esa moto.
Tras hacer el viaje de novios en 1945 con la BMW R63 anteriormente mencionada, (que habia permanecido en poder de su hermano mayor D.Ricardo los últimos años) aun le quedó tiempo para adquirir otra Harley Davidson con la que viajó a Francia en 1949.
Entre los años 1950 y 1970 anduvo todavía con la BMW R63, moto que a pesar de su edad (fabricada en 1928), resultaba más fiable que las habituales montesas o bultacos de la época, debido a su motor 4 tiempos bóxer de 750cc con válvulas en cabeza.
En los 70 la moto por excelencia fue una BMW R100 RS que fué sustituida en los 80 por una BMW K-100 RS con la que al final de la década de los 90 tuvo el susto que le apartó de las motos.
De toda su vida en moto conserva D. José un abultado archivo fotográfico. Parte de él puede contemplarse en la exposición permanente existente en nuestro local social, como claro homenaje a la persona que sin duda es, por su pasión e ilusión, la estrella que guía a nuestro club.

















